Introducción


En el Santurario “El Verde”, los trabajos de monitoreo, conservación y manejo de la colonia reproductora de tortugas marinas se iniciaron en 1975. Históricamente los hábitats del sur de Sinaloa han sido favorables al desarrollo de grandes poblaciones de tortugas marinas principalmente de la especie Lepidochelys olivacea, conocida localmente como caguama o tortuga golfina. En el periodo de 1966 a 1968, las tortugas marinas, principalmente la golfina, fueron capturadas a tasa anual de 300,000 organismos, entre las zonas marinas de Mazatlán a Barras de Piaxtla en el estado de Sinaloa. La sobreexplotación provocó la disminución significativa de la población adulta, y por ende de las colonias reproductoras en las playas de anidación de la región.

Tortuga golfina regresando al mar

En 1976, para las playas de la zona Mármol-El Quelite, Márquez y otros colaboradores, publicaron que el número histórico de anidaciones en estas playas pudo alcanzar cifras entre los 10,000 a 20,000 nidos.

Sin embargo cuando nuestro grupo de trabajo realizó las primeras prospecciones en esa misma playa de anidación, el número de anidaciones había disminuido en un orden de magnitud.

Es importante mencionar que la captura comercial de tortugas en Sinaloa continuo hasta 1986, y por tanto el impacto sobre la colonia reproductora siguió a la merma.

Por este trabajo de conservación, en las temporadas de anidación de los últimos 15 años, se ha detectado la incorporación de nueva reclutas a la colonia reproductora, quizá de las cohortes protegidas que alcanzaron la edad de primera madurez.

Además de la protección de hembras y crías, también se han realizado investigaciones utilizando marcadores moleculares para caracterizar y describir la composición y diversidad genética de la colonia reproductora. La investigación anterior complementó el marcado de adultas reproductoras mediante placas metálicas aplicadas en la aletas delanteras que se ha realizado desde el inicio del monitoreo de la colonia en esta playa.

La información generada con el último tipo de marca, contribuye entre otros conocimientos, a generar información sobre conducta reproductiva, fertilidad, fecundidad y rutas migratorias de la colonia reproductora.

Asimismo se tienen registros históricos de los parámetros físico-químicos relacionados con la anidación y sobrevivencia. También se han experimentado con diferentes métodos de incubación y realizado modificaciones a las técnicas tradicionales para optimizar resultados de la eclosión. Por ejemplo, el manejo controlado de la temperatura de incubación evita masculinizar la población por alteraciones en la temperatura durante el desarrollo embrionario (etapa sensible en el que se determina el sexo de las crías) en las huevos que son removidos de su nido natural para propósitos de conservación.

La base de datos generada en una serie de tiempo sostenida desde 1975 permite que El Verde, sea una playa índice para evaluar las tendencias poblacionales de esta especie en el Pacífico mexicano en áreas de no arribada.

Por otro lado, el conjunto de sistemas terrestres (llanura costera y duna costera, así como los sistemas acuáticos (ríos, esteros, marismas de inundación temporal, etc), localizados en el área de influencia del Santuario, se han estudiado a través de diversos proyectos de investigación científica. Se cuenta con listados de la diversidad de ambientes y de las especies más representativas en la zona.

Asimismo se ha elaborado la propuesta de un plan de manejo del Santuario producto del ordenamiento ecológico en la modalidad local apoyado por gobierno del estado.